domingo, noviembre 6

Enamorarse de la soledad dicen es peligroso, puede que uno termine solo sin darse cuenta…
Pero uno jamás está solo, siempre está con uno mismo, la relación con uno mismo es la primer y gran relación importante que se debe lograr. Es el inicio de toda relación sana y duradera.
Pero yendo más a fondo, es imposible que una persona esté sola… al menos, en mi caso cada persona que he conocido y que ha impactado en mi vida ha sabido crear un espacio en mi corazón. Solía decir hace un tiempo, que mi corazón era como un gran hotel, cada uno con su propio espacio, la habitación central es la mía.
Con el tiempo, contrario a ir achicándose los espacios, el corazón fue adquiriendo la destreza de una cadena de ADN y ampliando en espacios sin modificar los existentes; en este momento un hotel es pequeño para lo que hoy es mi corazón, miles de espacios llenos de recuerdos y personas semejante a un universo lleno de estrellas, es lo que puedo ver…
Algunas habitaciones se han cerrado, pero eso no les quita el espacio. Rara vez algún inquilino es desalojado, manteniendo cada pieza que lo integra unida en el conjunto.
Cómo puede uno estar solo en la vida cuando tiene el corazón partido en millones y millones de pedazos separados pero unidos mágicamente?
Cómo uno puede pasar por la vida sin lograr esto, que se parta en mil pedazos y se vuelva aún más grande y fuerte?
La soledad es buena compañera, pero la compañía del otro es eterna. Llevarse bien con uno mismo es el secreto, para luego tener los amigos que uno merece…
Las relaciones verdaderas surgen de la salud del alma de las personas. Cuanto más sanas las almas, más reales y duraderas las relaciones… hasta en la ausencia misma…
Valeria Elías

sábado, mayo 7

Y es un desvelo desmedido de los sentidos

Y un cosquilleo interior que anuncia el grito

La desesperación, el descontrol y la pronta revolución.

La piel estremecida y ardiente,

Los cuerpos colmados de éxtasis

Y un fino sudor que se desliza sutilmente.

Dientes, lengua, manos, dedos.

Agarrar, soltar, subir, bajar, lamer

Suspirar, gritar… gritar a viva voz

Eso mismo que no se puede contener

La pasión y la sumisión

Ante el poder de la tentación, la saciedad y el placer.

Amor que se entrega

Y no deja nada al olvido.


Valeria Elías 


viernes, mayo 6

Te acordás cuando vos y yo éramos amigos?
Cuando el mundo se derrumbaba y sólo un abrazo nos daba esperanza?
Esos días en los cuales solo hablábamos y parecía que eran largas charlas?

Los silencios, las ausencias, el uso de ciertas palabras…
Las miradas, los gestos, los sentimientos…

Te acordás cuando todo era más simple, más real y verdadero?
Saber tu simple existencia y presencia era lo necesario para sobrevivir cualquier tormenta.

Te acordás cuando nos llorábamos las verdades y nos repudiábamos las mentiras…
Cuando querernos era la mejor opción…
Eran otros tiempos, otras personas

Ya no somos nosotros
Ya no quiero nada más de vos…

Valeria Elías