miércoles, agosto 25

La extrañeza de tu ser,
los espectros que te habitan,
la falta de fe
y todo lo que tu corazón calla,
no grita.

En tus ojos se vé reflejado
el alma prisionera
de lejanas tristezas,
o de antaños, pobres, culpables,
retoños de resentimientos.

Alma afligida, desgarrada, curtida
seca tus lágrimas no mueras,
déjate ser espectro de tu ambiente
libérate y no suspires;
corre, sal, huye, reniega,
vincúlate a tu más profundo ser.


Enciende en tus ojos
el fuego interno.
Permite que te amen
aunque sea una vez más.

No, no resientas al pasado
deja por lo menos de negar,
permite, a lo sumo,
un nuevo rumbo a donde llegar.

Valeria Elías

3 comentarios:

**kadannek** dijo...

Me recordó en algún momento un poema de José de Diego por la fuerza que tiene y proyecta, sólo tengo una duda y está en el primer verso; a qué se refiere con entrañesa? será "extrañeza"? porque ello me calza más, pero apartando eso en general es un texto "fuerte" como ya mencioné, y me agradó leerle en esta noche.
Le envío saludos y un abrazo.

Adolfo Payés dijo...

Y con estos ojos me derrito ante tu poesía.. que bello escribes..
Me quedo en silencio.. y aplaudo tus versos con energía...



Un abrazo
Saludos fraternos...

Que tengas un bello día...

Que disfrutes de un hermoso fin de semana....

Poetiza dijo...

Amiga, un texto lleno de fuerza y hermoso. Un gusto leerte. Te dejo un beso,. Cuidate.