viernes, septiembre 3

Ansiedad y hastío se conjugan para declarar estas palabras.
Los más crueles insultos pudiera decir
para movilizar tu espíritu y que sientas algo al respecto.
Podría ser todo lo que quieres,
renunciar a lo más crucial como a lo más banal de la vida.
Podría, podría dártelo todo
pero no quiero darte nada.
Porque he de pedirte y rendirme.

Reclamo la soberanía sobre tu cuerpo
Y declaro la tuya sobre mi alma…

Valeria Elías

5 comentarios:

**kadannek** dijo...

Saludos, niña.
Buen escrito; Hay una cólera dulce, un dejo de pasión y desquite, un arrebato amoroso y rudo. Buena combinación. Buen trabajo.

Un gramo de locura dijo...

Que lindo leerte asi despues de un tiempo sin leerte ...Como siempre un gran placer amada!!

SILENO dijo...

A veces, desmostrar el mal estar y decir cosas no tan bonitas y dulces provoca en nosotros un vacio de algo que se retiene y a quien lo recibe, si lo entiende una reacción para seguir luchando, un forma de reclamar que algo puede llegar a la rutina y al hastío, o que incluso puede perderse. un golpe de timón puede hacernos reaccionar para darnos cuentas de donde estamos llevando nuestra relación, nuestra vida...

un fuerte beso y abrazo.

jorge

Adolfo Payés dijo...

Lo has escrito tan bello y sublime, que contagia y mucho..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre.

Mieszko dijo...

simple finura, hay cosas que no vuelven nunca cierto? y despedidas para siempre.

noise leemos